Inventos Cubanos

Hace unos días encontré en la prensa internacional un artículo en el cual se hacía referencia, con mucho bombo y platillo, a un hombre que le adaptó un motor de lavadora a una bicicleta (Rusia Today, 16 de julio del 2020). Juro que cuando vi eso me hirvió la sangre y decidí dedicarle una crónica a los inventos cubanos.

Lo primero que me vino a la mente es que el hombre de la bicicleta es un plagiador !!! A mí no me engaña. Vino a Cuba de turismo, vio lo que había, y al regresar a su país se las dio de inventor del agua tibia. Ahora lo que falta es que diga que el nombre de riquimbili también se le ocurrió a él. Para empezar, dejó el diseño en un monoplaza, pero en Cuba ya se mueven por todos los rincones modelos con un cojín para la mujer en la parrilla y un sillín en el cuadro para el niño.

Te digo más, hubo un momento en que la inventiva se desbocó y tomo matices preocupantes, pues empezaron a aparecer ejemplares de una plataforma con cuatro ruedas. Yo estoy seguro que si a eso no le hubieran puesto un límite, uno de los oficios que estuvieran luchando por autorizar los cuentapropistas de ahora, sería la aerolínea, air riquimbili.

Para seguir en el tema del transporte, voy a recordar a los M. Recuerdan aquellos camiones con una parte de guagua gigante detrás ??? Que tiempos aquellos !!! Ahí sí cabía gente !!! Todo el mundo se movía en M !!! Aquellos camiones eran indestructibles. Realmente, más que indestructibles eran destructores. Todo el que se bajaba de ahí, tenía por lo menos una articulación fuera de lugar. Y ni hablar de como quedaban las calles después de tres frenazos de aquellos monstruos. Belascoain nunca más fue la misma después de los M.

Ahora tú ves los pobres P y casi que dan lástima con su acordeón roto y sus defensas abolladas. Eso nunca pasó con los camellos !!! Cuando veías doblar por San Lázaro un International M-5 y sonaba la bocina, eso sí que era presencia !!! Hasta el piso 15 del Ameijeiras temblaba y te sentías reducido a la nada.

Y ya que estamos hablando de cosas indestructibles, no puede dejar de mencionarse a los vasos de batidora de aluminio !!! Hasta que ese invento llegó a nuestras vidas, cuando un vaso de batidora se caía, aquello parecía una recreación de la Matrix. Mi abuela se hizo una fisura en la cadera lanzándose de cabeza a fildear un vaso de batidora de cristal, porque si daba contra el piso, el pedacito más grande era del tamaño de una cabeza de fósforo. Ahora todo el mundo sube los pies. No hay uña que resista el embate de un vaso de batidora de aluminio, y al vecino de los bajos le parece que el techo se le viene encima. De hecho, hace unos años, una de las lesiones más frecuentes en cuerpos de guardia de ortopedia era la fractura de dedo del pie por trauma con vaso de batidora de aluminio. Antes de ese genial invento tú comprabas una batidora y 3 vasos de repuesto. Ahora le compras el vaso al cuentapropista y por el pasarán 100 batidoras. Eso sí que es para toda una vida. Tus nietos lo heredarán de conjunto con la batidora rusa que también es indestructible. A propósito, no habrán bicicletas con motor de batidoras ??? Prometo investigar.

Hace un rato hablamos de las bicicletas, pero el transporte no fue la única inventiva nacional donde las lavadoras Aurika dieron su paso al frente. Dime algo del arsenal de ventiladores con motor de lavadora que hay en Cuba. La verdad es que la mayoría cayeron en desigual combate cuando Revolución Energética, pero todavía ocasionalmente aparece un sobreviviente.

Esos ventiladores echaban más aire que un huracán y además tenían el mérito de que una vez que te dormías no había dios que te despertara. No solo por el aire, sino porque el ruido que hacían no podía acallarlo ni una bomba atómica. Y es que no se trataba solo del ruido del motor. También el ruido de la vibración. Por lo general la base era de cabillas soldadas y vibraban más que un tanque de guerra. Habían varios que incluso caminaban por todo el cuarto, vaya que eran autopropulsados. Si no tenías un bloque que era lo único que lograba inmovilizarlos, a cada rato había que levantarse a posicionarlo nuevamente. Yo tengo un socio que de madrugada sabía la hora que era por la cantidad de veces que el vecino de los altos arrastraba el ventilador. El primer arrastrado lo hacía sobre la 1 de la mañana y el segundo a eso de las 4. Un ventilador reloj !!! Lo nunca visto !!!

Otra ventaja de esos ventiladores es que eran indestructibles. Se caían de una escalera para abajo, los conectabas a 220 volts, le caía la barbacoa encima, y cogías un trapo, lo sacudías, le enderezabas las aspas con la rodilla, lo volvías a conectar y ya estaban de nuevo pinchando. Una desventaja que tenían es que como no eran fabricados en serie y las piezas dependían de lo que apareciera en el momento, para ellos no había careta y las aspas, artesanales también, casi siempre eran metálicas. Es más. Segunda lesión más frecuente en los hospitales ortopédicos de aquella época. Picotillo de dedos por ventilador de lavadora.

Referente al campo de las comunicaciones te comento que investigando del tema encontré con que el primer teléfono del mundo lo inventó en 1854 un italiano llamado Antonio Meucci, nada mas y nada menos que en Cuba. En el antiguo teatro Tacón, hoy Gran Teatro de la Habana Alicia Alonso. En Centro Habana !!! El abuelo de ETECSA !!! Que orgullo !!! Sin embargo, el pobre hombre nunca logró sacarle un quilo al invento y en eso sí que no se parece en nada a ETECSA.

Para seguir hablando del tema de las inventivas cubanas de tiempos difíciles vamos a caer en la gastronomía. Es cierto que el picadillo de cáscara de plátano y la natilla de caña santa tienen méritos incuestionables, pero sin duda la joya de la corona es el bistec de toronja. Cuantos veganos no hay por este mundo, locos por consumir su bistecito y no lo hacen por no ser infieles a sus preceptos. Aaah pero ahí es cuando Cuba da su aporte y pone a su alcance una receta extraída de la cueva más profunda del período especial. Bistec de toronja. Bien condimentado, una delicia que no tiene nada que envidiarle a lo que nos proporcionan las pobres vacas.

 

Para no hacer de esto algo demasiado largo, terminaré hablándote de la presilla clip que ahora mismo permite que muchas personas sigan dándole uso a sus preciadas chancletas plásticas por toda la geografía nacional. Eso debiera generalizarse en todo el mundo. Yo estoy seguro que en Francia e incluso en Burundi, debe haber gente comprando más chancletas, o peor, caminando descalzos, por no saber que enderezando y calentando una presilla clip pueden devolver a la vida útil a su amado par de chancletas.

En fin, que nadie nos calcula y andamos por el mundo con la frente en alto, disfrutando de la vida y enfrentando las escaseces de manera decorosa con una sonrisa en los labios, gracias a nuestro ingenio. Un abrazo del Dienteperro, como siempre, desde la orilla.