Las diferentes diferencias

En un mundo que está totalmente alejado de la humanidad, puesto que la sociedad en la que vivimos solo busca la separación, el conflicto, la división y la negación de cualquier verdad consciente, es muy complicado poder fluir con normalidad y caminar tranquilo por la senda de la vida. Nos pasamos el día catalogando esto o aquello, poniendo etiquetas, nombres, clasificando sin ningún tipo de miramiento, empatía o amor hacia absolutamente nada de lo que nos rodea.

Desgraciadamente nadie nos dijo que simplemente hay que mirar con los ojos del corazón y dejarse llevar por las sensaciones o emociones que la vida nos provoca a lo largo de nuestro camino vital. No deberíamos admirar algo o a alguien puesto que, ya eso en sí mismo es poner por encima de nosotros a personas o seres creando así una falsa diferencia. Nadie es mejor o peor, eso es un error, algo que tu mente te hace entender así, pero se aleja mucho de la realidad.

Cuando pensamos que algo es mejor nos estamos infravalorando y haciéndonos pequeños, cuando en realidad lo único que sucede es que dentro de que todos somos iguales, existen las diferentes diferencias entre unos y otros. Esas diferencias no deberían alejarnos, dividirnos o enfrentarnos, sino que deberían ser parte gratificante de nuestra propia evolución. La frase de “todos somos iguales”, es un idealismo no del todo real. Puesto que gracias a la creación existen las diferentes diferencias entre razas, especies y energías.

Imaginaros comiendo por el resto de la vida solo un alimento, pongamos que fuera arroz, si estuviéramos comiendo arroz única y exclusivamente ¿Qué aportaría eso a nuestro organismo, a nuestro crecimiento, a nuestra energía de vida? No nos aportaría absolutamente nada, solo el hecho de mantenernos con vida, pero sin ningún tipo de aliciente más. Pues en las diferentes diferencias que se nos prestan en un mundo tan sumamente diverso es, precisamente enriquecernos los unos de los otros viviendo a través de ellos las diferentes diferencias que la vida nos plantea a cada uno de nosotros.

Las diferentes diferencias

Cuando tu admiras algo lo estás elevando y normalmente esa elevación está por encima de ti. Si sintiéramos con consciencia lo que verías en esa admiración por algo o alguien es, simplemente una diferencia que hace que tu atención se acrecenté. Si además lo observaras y analizaras desde un punto objetivo podrías sentir y llegar a notar que esa admiración te puede ayudar a ti haciéndote crecer y evolucionar siempre y cuando no te obsesiones.

Lo mismo ocurre cuando nos creemos por encima de algo o alguien, esta tendencia de sentirnos superiores por: nivel social, posición laboral, belleza, estudios, raza o cualquier motivo. Nos aleja aún más de estar creciendo sanamente y evolucionando hacia la realidad. Si viéramos a cada cosa o ser tal y como es, sin poner pensamientos o falsas creencias de por medio, nos daríamos cuenta de lo afortunados que somos al poder convivir con las diferentes diferencias que el universo creó para nosotros.

Las diferentes diferencias

El que yo sea diferente a ti, no me hace mejor ni peor, lo único que debería provocar son las ganas de empatizar con esas diferencias y poder integrarlas para así poder crecer bajo unos valores sanos. Mi condición social, mi tendencia sexual, mis estudios, mis creencias, mi profesión o mi raza no deberían causar en nada ni en nadie un prejuicio previo a el conocimiento real del individuo como ser divino. Hoy en día le dedicamos tiempo a lo absurdo, a lo que nada aporta, a querer ser lo que no somos, a vivir por encima de nuestras posibilidades, y a no valorar nuestro instinto innato de crear con nuestras manos e ingenio un mundo mejor.

Volcamos toda nuestra atención en cosas sin ningún valor y eso hace que cada vez más nos sintamos vacíos, cansados, aburridos y faltos de motivación. Explorar y entender las diferentes diferencias entre los unos y otros nos ayudarán a recorrer un camino más equilibrado, motivador, sano y lleno de experiencias gratificantes que llenarán nuestro sentir más profundo, haciéndonos vibrar a cada paso, gracias a la combinación magistral de poder unir, encajar y moldear todas esas diferentes diferencias que nos hacen únicos e irrepetibles a cada uno de nosotros.

La vida está para crear armonía y paz en cada uno de nuestros corazones y para eso solo debemos mirar con los ojos del Alma.

Namasté

Adriana Casanovas Morales

E-mail: adriana_casanovas@yahoo.es

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